martes, octubre 11, 2011

Nuria

Esta es la entrada número 100 de este blog y por ello he querido hacer algo especial para la persona que más quiero en el mundo, para Nuria:

Es curioso como cuando menos te lo esperas, sin proponértelo, puedes llegar a conocer a la persona que marcará tu vida para siempre. Eso mismo me pasó aquel martes y trece, un punto de inflexión en nuestra vida. No podía imaginar que ese día, tan normal como cualquier otro en apariencia, me daría la oportunidad de conocer a una chica tan maravillosa como ella, como mi Nuri.

Así fue, todo lo que creíamos saber el uno del otro no fue más que la punta de iceberg, de repente nos conocimos como siempre tenía que haber sido, sin artifícios y sin palabras veladas, tal como éramos. Como si todo se hubiese alineado para que nos encontrásemos en ese preciso momento, tan perfecto, tan nosotros.

Estoy enamorado de una forma como nunca he sentido. Me siento tan vivo que a veces tengo que pellizcarme para dejar de pensar que todo es un sueño del que no quiero despertar ya que mi mundo nunca volvería a ser el mismo sin ella, estaría incompleto, inacabado, me faltaría la mitad de mi ser.

Yo la quiero con todo lo que tengo y ella me quiere a mi de la misma manera, simplemente es así como es y será, amar y ser amado, amor del bueno sin reservas. Nuria tiene todo lo que le pido a la vida, vida a la que le debo un favor muy grande por haberme conducido hasta ella, aunque dando un rodeo, lo que importa es que finalmente nos ha juntado. Gracias a quien o a lo que corresponda por eso.

¿Os preguntaréis por qué la quiero tanto verdad?

Es buena, es amable, es cariñosa, es graciosa, gusta del buen cine y la buena música, de zombies y de ninjas de colores (¡si!), es guapa a más no poder (la expresión de su cara es tan dulce que muero), podemos hablar y reirnos de todo durante horas, me quiere, yo la quiero y es lo mejor que me ha pasado en la vida. Podemos vernos reflejados en los ojos del otro, somos iguales en lo bueno y en lo menos bueno, como si hubiesemos sido cortados por el mismo patrón y este se hubiese perdido para nunca volver a usarse. Dos únicos trazos iguales que se encuentran en la inmensidad a pesar de todo el caos, juntándose para formar uno solo.

Te quiero Nuria.

La mejor mano, imposible perder

Por cierto, ¿sabíais que mi nombre tiene todas las vocales? Nuria si lo sabía.