miércoles, mayo 04, 2011

Take a Bow

Hola a todos, los pocos que leéis mis chorradas supongo que cada vez sois menos dado el nivel de dedicación que le estoy dando a esto últimamente. De un tiempo a esta parte me da un poco de pena entrar a algunos sitios en los que escribo por el tono derrotista y triste con el que he estado abordando todos los temas.

No he sido lo que se dice una persona alegre estos últimos meses y soy el primero en reconocerlo pero hoy puedo decir que paso página, no más reproches a mi mismo ni al destino y por supuesto no más entradas derrotistas o cargadas de enfado con el mundo (a no ser que sea sobre chorradas claro).

No se si lo más adecuado es escribir una entrada sobre algo que dejo atrás pero es que hay que decirlo todo porque vosotros no sois ninjas y no podéis saber estas cosas. No tengo mucho más que decir, salvo que se acabó la tontería. En realidad hace semanas que estoy en mi mejor momento en mucho tiempo pero no he tenido tiempo de escribir nada aquí hasta ahora, espero que mis fans (si, claro...) me perdonéis por esta desinformación.

Y bueno, que puedo decir, faltan dos meses para las oposiciones que tanto tiempo he esperado y parece que ahora las van a impugnar por pasarse de plazas y presupuesto. Lo que me inquieta es que aparte del cabreo no tengo ningún otro sentimiento negativo, me encojo de hombre y sigo a mis cosas. No se si eso es bueno o malo pero desde luego es práctico, supongo siempre he sido un poco así y se me había olvidado.

Otra cosa, he aprendido a pensar antes de hablar aunque, la cosa no es del todo así. Más bien he aprendido a pensar con quien hablo antes de hablar, todavía hay gente con la que puedo hablar sin complejos pero son los menos.

Ahora, como dice el título de la entrada, hago una reverencia y me marcho porque esta función de los últimos meses ha terminado y otra comienza. Hasta el próximo desvarío o denuncia sin fundamento marca de la casa.

Haced el mal, que es barato.

martes, abril 12, 2011

La he publicado de primeras sin título, respetad eso.

Siempre me propongo darle una continuidad a este blog pero la verdad es que es difícil con la cantidad de cosas que tengo en la cabeza últimamente.

Yo antes tenía un Livejournal de esos, llevado más como diario que como blog y ayer me eché unas cuantas risas leyendo lo que escribía por aquella época. Se notaba que no tenía nada en la cabeza que me quitase las ganas de escribir chorradas, con lo que me ha gustado siempre hacerlo.

Voy a retomar eso, me la pela todo. Empiezo:

Cuando tienes cosas que hacer, muchas cosas y no tienes ganas ni de mirarte al espejo porque te cansas. Esa es la situación en la que me encuentro ahora mismo.

Sin embargo, he tenido que construir una casa de madera (en miniatura claro) para la vaga de mi hermana, porque se ve que no sabe hacer la O con un canuto. Los trabajos manuales distraen, me ha servido para planificar las posibles rutas de huida en la maqueta en caso de apocalipsis zombie. Siendo sincero, la casucha de mierda tiene un diseño cojonudo para un asedio largo, 2 entradas y salidas, ventanas altas y una buhardilla espaciosa en la que poder refugiarte en caso de que tu fuerte caiga.

Definitivamente cuando construya mi refugio postapocalíptico será similar a esta chapuza que he tenido que perpetrar deprisa y corriendo. La he pintado con spray y me he quedado medio colocado, normal que la mayoría de graffiteros sean subnormales. Si se pasan media vida respirando esa mierda tienen daños cerebrales gratuitos asegurados.

Y nada, hasta aquí mi reflexión del día. Estoy dudando si mandar un sms porque me preocupo por como estará cierta persona. Igual lo mando o igual me espero, ya veré.

Leónidas, siempre molando.

sábado, abril 02, 2011

Reflexiones de un Kintaro Oe amateur

Alguien me dijo una vez que de lo que me cuenten no me crea nada y de lo que vea la mitad.

Mi problema siempre ha sido que he desconfiado de las cosas triviales de la vida, como ir por tal o cual callejón o quedar con tal o cual persona. Es en las cosas serias, las cosas que pueden llegar a ser algo importante, cuando me confío. Crasso error.

No os confíes, sed cabrones, nadie va a dar un duro por vosotros llegado el momento. Nadie salvo los amigos de verdad, que se cuentan como las Claymores fuertes, en números de un dígito.

Mi consejo es: Cuída a la familia y amigos de verdad, con los demás compórtate como un cabrón absoluto y desalmado.

¡A chuparla!